A pesar que el concepto «tecnologías apropiadas» se comenzó a utilizar en los años 70´s, en la actualidad, muchas poblaciones desconocen el objetivo del término.

La red mundial «Ingenieros sin Fronteras», en 2010, estableció cada 15 de julio como el Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, refiriéndose al diseño y uso de tecnologías que minimicen el impacto en el medio ambiente y que a su vez sean de un fácil manejo adecuándose a las necesidades económicas, sociales, culturales y ambientales en determinado territorio.

Para identificar si las tecnologías que utilizamos son apropiadas tanto para nuestras necesidades como en el respeto del medio ambiente, se puede recurrir a la identificación de aspectos como: datos sobre los materiales con los que ha sido fabricado el equipo, si son reciclables o no, qué hacer con ellos una vez termine su vida útil, el nivel de contaminación que generó su elaboración, inversión de dinero, facilidad y/o disponibilidad para adquirirlo, productividad respecto a otras tecnologías, o qué tanta capacitación se necesita para manejarlo.

 

Conocer a detalle los procesos de producción de las tecnologías que utilizamos nos ayuda a crear una mejor conciencia sobre la magnitud de la explotación de los recursos naturales y por ende, a hacer un uso más eficiente de ellas.

 

Fotos: Sistema de captación de agua lluvia para consumo humano y uso doméstico en zonas rurales. Programa «Techo y Agua de FONAES»