La capa de ozono es la zona de mayor concentración de moléculas de ozono en la estratósfera, se trata de una franja frágil de gas que envuelve a todo el planeta Tierra como una burbuja protegiéndola de la radiación ultravioleta producida por el sol.

¿Por qué la capa de ozono es vital para la vida?

Ésta actúa como filtro de los efectos nocivos de los rayos solares, tanto para la salud humana, como para el medio ambiente del planeta. Si las moléculas de ozono se reducen más rápido de lo que pueden recuperarse por las nuevas moléculas de ozono que la naturaleza produce, el resultado es un déficit de ozono. El agotamiento de la capa de ozono resulta en una reducción de su capacidad protectora y por ende en una mayor exposición de la superficie terrestre a la radiación ultravioleta.

Agujero en la capa de ozono

A mediados de la década de 1970 se comprobó que algunos de los productos químicos producidos por el ser humano destruían el ozono, agotando la capa de este componente, fueron nombrados como Sustancias que Agotan la capa de Ozono (SAO).

Los investigadores profundizaron sus estudios para una mejor comprensión sobre esta problemática. Estaciones de monitoreo de la atmósfera descubrieron el aumento de la presencia de sustancias químicas tales como clorofluorocarbonos (CFCs) que se usan en refrigeración, aire acondicionado, aerosoles y en la industria de la limpieza que dañaban gravemente dicha capa.

Protocolo de Montreal

Respondiendo a esta amenaza, los gobiernos de los diferentes países del mundo firmaron en 1987 el Protocolo de Montreal como una medida global para hacer frente a este problema que afecta a todas las personas del mundo. Gracias al cumplimiento de las normas establecidas en dicho Protocolo, sus enmiendas y ajustes, controlando el uso de las sustancias químicas, sumado al desarrollo industrial de sustancias sustitutas “no agotadoras de ozono”, el daño se ha frenado e incluso disminuido. Sin embargo, aunque las previsiones son optimistas, la recuperación de la capa de ozono llevará décadas. Según investigadores, se espera que las concentraciones de ozono no regresen a los niveles anteriores a la década de 1980 antes de 2060.