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Los principales beneficiarios del Programa Techo y Agua |
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¿Quiénes son los más beneficiados?, es la pregunta que surge al pensar sobre las bondades del Programa Techo y Agua del Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES). Son los niños. Ellos, los encargados de acarrear el agua para el uso del hogar. Ellos, los que se ven obligados en recorrer largas distancias en busca del recurso y dejar muchas veces sus estudios para suplir la necesidad de sus hogares. Ellos, los más vulnerables. Marcela y Daniel (nombres ficticios) son dos menores de cinco años de edad que viven en el Cantón Potrerillos de La Laguna. No tienen acceso al agua, se abastecen del Lago Coatepeque que queda a una hora de camino. |
| En el salvador muchos niños y niñas que sufren de la falta de acceso al agua. | |
Como es usual a su edad, juegan fuera de su casa en la calle de polvo. Pese a tener el lago, la accesibilidad es bastante difícil. La calle es empedrada y empinada. Además la construcción de ranchos privados hace más difícil el acceso al vital líquido. Se bañan un día de por medio por la escasez, el saneamiento básico se ve relegado. Según los números de la organización mundial de la salud 12,000 niños mueren al año por enfermedades de tipo diarreico, esto debido a muchos factores, entre ellos el consumo de agua no potable. “Esta es una gran ayuda que nos están dando a nosotros que no tenemos nadita de agua”, mencionó la madre de los niños. Para el FONAES los niños no son el futuro, si no el presente inmediato que apremia de ayuda. Ellos, los más vulnerables son los beneficiarios primordiales del Programa Techo y Agua. |
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